Las agencias de transporte o mensajería habitualmente cobran sus tarifas por peso/volumen. Eso quiere decir que si el paquete es muy voluminoso en relación a su peso (el caso de los pañales, por ejemplo) la mensajería cobrará la tarifa en base al volumen, no al peso. Las fórmulas que se aplican para calcular el peso volumétrico varían de una mensajería a otra, siendo la más habitual:

largo cm x ancho cm x alto cm 

 4.000